EQUIPO DE PROTECCIÓN BÁSICO PARA LA INDUSTRIA METALMECÁNICA

El sector metalmecánico abastece a las industrias manufactureras destinadas a la fabricación, reparación, ensamble y transformación del metal. Interviene en la elaboración de una amplia gama de productos y servicios indispensables para el desarrollo de la sociedad, que van desde la transformación del hierro, acero, aluminio y otros metales no ferrosos, hasta su uso en grandes construcciones, producción de máquinas y equipos (tanto industriales como domiciliarios), fabricación de vehículos particulares, de transporte de pasajeros y de carga, de maquinaria agrícola y autopartes, además de instalaciones y servicios metalúrgicos como tuberías para perforaciones profundas e instalación de redes sanitarias, como de gas y otras. De esta manera, la actividad se encuentra relacionada a través de insumos claves con otros sectores industriales impulsores de la economía, como el automotriz, la construcción, transporte, minería y agricultura. 



La industria metalmecánica es responsable del funcionamiento de varios otros sectores y su constante expansión en el mundo. Y alineado con una intensa jornada laboral, trae consigo varios riesgos físicos, químicos y ergonómicos.

Equipar a cada empleado del área con los EPP correctos es muy importante para evitar estos peligros y daños. Es necesaria la buena selección de los EPP para cumplir con las reglas de la legislación laboral, y así reducir el número de trabajadores en baja por problemas de salud, mejorando también su productividad y confianza en cada tarea, pero, al fin y al cabo, ¿estamos protegiendo a nuestro equipo de la cabeza a los pies con todo lo necesario en este sector?

Riesgos en la industria metalmecánica

Un entorno laboral donde predomina el ruido, la alta temperatura, acumulación de residuos metálicos, trabajos en caliente, en altura y espacio confinado, inhalación de gases, manipulación de parte y elementos cortantes, entre otros; son condiciones características del sector metalmecánico. Por otro lado, el trabajador desarrollada actividades manualmente, donde realiza movimientos repetitivos y manipulación de carga. Por tal motivo, los empleados están propensos a sufrir accidentes de trabajo a causa de los factores de riesgo mencionados anteriormente.



Entre las labores que se desarrollan en dicha actividad se presentan una gran cantidad y diversidad de agentes que repercuten a corto, mediano y largo plazo en la salud del trabajador. Algunos de estos agentes son los siguientes:

Ruido: es un factor de riesgo físico predominante en esta industria, dentro de sus causas encontramos el uso de maquinarias y herramientas manuales que al entrar en contacto con el metal producen niveles sonoros por encima del nivel de audición.

Radiaciones no ionizantes: son producidas por procesos laborales como la soldadura y hace referencia a los rayos infrarrojos que producen efectos en la salud a nivel ocular y de la piel como las lesiones de córnea, cataratas, conjuntivitis y quemaduras en la piel.




Material particulado: es muy común ver acumulaciones de polvo en esta industria a causa de la falta de programas de orden y aseo y si a esto se le suma la inadecuada, o a veces inexistente protección personal, se obtiene como resultado efectos en la salud como: rinitis y afección pulmonar.

Alcoholes y cetonas: es un agente al que se encuentran expuesto por el empleo y manipulación de solventes, barnices, pinturas, adhesivos, esmaltes, etc., produciendo síndrome de depresión del sistema nervioso central, irritación de la conjuntiva y vías respiratorias superiores, vesículas en la córnea entre otras enfermedades profesionales.

Posiciones forzadas y gestos repetitivos: dentro de las tareas que se desarrollan en este tipo de industrias hay trabajos que requieren de movimientos repetitivos o forzados del hombro, produciendo enfermedades en las extremidades superiores como puede ser hombro doloroso simple, tendinitis, y síndrome del túnel carpiano. 

Equipo de protección personal básico

Protección auditiva: Los trabajadores que están inmersos en el sector metalmecánico consideran el ruido como uno de los mayores contaminantes en su actividad laboral. Y no es para menos, este sector tiene como materia prima el metal o acero, el cual entre los diferentes procesos que se realiza con él genera con frecuencia altos niveles de ruido. La utilización de máquinas como pulidora, de corte (tipo sierra), herramientas como martillo, prensa hidráulica, etc., son fuente de generación de ruido. 

Protección facial: En la metalmecánica una de las actividades más representativas y de mayor utilidad es el proceso de soldadura, debido a que es común que entre los requerimientos específicos de un cliente se encuentre la unión de piezas de manera permanente, es decir; dentro de este sector casi todos los productos requieren de soldadura. Por ello se deben utilizar EPPs, propios de soldador como la careta de soldar la cual tiene la finalidad de proteger los ojos cuando se produce el arco eléctrico.

Lentes de seguridad: Se emplea en el momento de eliminar la escoria que deja el cordón se soldadura.

Protección respiratoria: es importante proteger nuestras vías respiratorias porque el humo que se desprende de la soldadura es toxico y es necesario evitar su inhalación. Es recomendable utilizar: respirador purificante con material filtrante o cartuchos, cuando en su ambiente tenga gases, vapores, humos y neblinas. Solicite cambio de filtro cuando sienta olores penetrantes de gases y vapores.

Protección corporal: De igual forma el soldador se expone a quemaduras por la temperatura que alcanzan los metales cuando son soldados y chispas, generalmente caliente. Por lo que es necesario utilizar prendas a parte de la ropa de trabajo general. Como un delantal de carnaza para proteger el pecho del soldador de cualquiera chispa.

Protección para manos: Utilizar guantes para evitar cortes por contacto con partes metálicas filosas en las manos. Los guantes deben ser seleccionados por el Servicio de Higiene y Seguridad en el trabajo del establecimiento. 

 

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